Calderón-Alcívar et al. (2023)
personal y psicomotor, además, permitió mejorar la calidad de educación, el
desarrollo de habilidades y destrezas mediante el movimiento y la dinámica. Los
efectos esperados fueron identificar las dificultades del desarrollo emocional, y
tener una estructura de las experiencias de aprendizajes potenciando el
desarrollo emocional de los educandos.
Con relación al análisis de la pregunta 1, dio como resultado que 10 niños que
representaron al 33,3% escucha y aprende canciones con facilidad de manera
muy desarrollada; 8 niños que equivalieron al 26,7% lo hacen de manera
desarrollada. 6 niños que representaron al 20,0% lo manifiestan de manera
medianamente desarrollada; 4 niños que equivalieron al 13,3% están en
desarrollo; y, 2 niños que equivalieron al 6,7% restante, aún no mostraron un
desarrollo para realizar dicha actividad con facilidad. Los resultados fueron de
acuerdo con la idea de Quijije (2022) de “estimular a los niños desde edades
tempranas es de vital importancia ya que el cerebro está en su máximo potencial,
son como una esponja que absorbe todo a través de sus sentidos” (p. 198).
Con relación al análisis de la pregunta 3, dio como resultado que 10 niños que
representaron al 33,3% imita sonidos manera muy desarrollada; 7 niños que
equivalen al 23,3% lo hacen de manera desarrollada. 3 niños que representaron
al 10,0% lo manifestaron de manera medianamente desarrollada; 6 niños que
equivalieron al 20,0% estaban en desarrollo; y, 4 niños que equivalieron al 13,3%
restante, aún no mostraron un desarrollo para realizar dicha actividad con
facilidad. Los resultados concordaron con Pons (2015), quién manifestó que,
cuando el niño o niña repite algunos sonidos generalmente prioriza aquellos que
despierta en ellos un mayor interés y por ende en la música.
Con relación al análisis de la pregunta 6, dio como resultado que 9 niños que
representaron al 30,0% cambió su estado de ánimo de manera muy desarrollada;
8
niños que equivalieron al 26,7% lo hacen de manera desarrollada; 8 niños que
también representaron al 26,7% lo manifestaron de manera medianamente
desarrollada; 4 niños que equivalieron al 13,3% están en desarrollo; y, 1 niños
que equivalieron al 3,3% restante, aún no mostraron un desarrollo para realizar
dicha actividad con facilidad. Los resultados concordaron con la autora Garza
(2019), quien consideró que la música puede ayudar a cambiar el estado de
ánimo de una persona, y dependiendo del tipo de música que se escuche en
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